La Ley de Protección de Datos Personales Crediticios, más conocida como “Ley Informconf”, representó un importante logro en el respeto a los derechos de las personas buscadoras de empleo, ante una serie de atropellos por parte de las empresas. A poco de cumplirse cuatro años de su promulgación, vale preguntarse ¿realmente tuvo el efecto esperado?
Por Robert Bourgoing (@robertb_py)
A lo largo de la historia democrática de nuestro país, se han aprobado numerosas leyes que tenían como objetivo prinicpal el de velar por los derechos de aquellos sectores más desfavorecidos o que eran víctimas de situaciones irregulares, en muchos casos, en detrimento del bienestar ciudadano.
Una de ellas es la Ley Nº 6534/20 de Protección de Datos Personales Crediticios, promulgada en octubre del año 2020 por el Poder Ejecutivo luego de atravesar por un profundo análisis en el Congreso Nacional.
Dicha legislación contempla una serie de aspectos que regula el tratamiento de la información crediticia, ya sea en registros públicos o privados, recopilados o almacenados en el territorio nacional. Esto incluye sistemas de información, archivos, bases de datos, entre otros.
ANTECEDENTES
La propuesta y posterior aprobación de esta normativa, conocida popularmente como “Ley Informconf”, fue resultado de una serie de quejas por parte de diversas personas que atravesaban dificultades a la hora de conseguir empleo.
Hasta hace unos años, era una práctica común que las empresas revisen las bases de datos de burós crediticios como Informconf para constatar si un buscador de empleo contaba con una deuda pendiente, a fin de “descartarlo” en una entrevista de trabajo.
Fue así como desde la sociedad civil decidieron impulsar este proyecto, en vista a la creciente preocupación en torno al uso indiscriminado de los datos crediticios tanto por parte de empresas con vacancias laborales como así también de entidades financieras y comerciales.
Antes de la promulgación de esta ley, las personas se encontraban expuestas a la recopilación y tratamiento de su historial crediticio sin una normativa clara que protegiera sus derechos. A esto se suma que el marco regulatorio anterior resultaba insuficiente para garantizar la confidencialidad de la información sensible y prevenir su mal uso.
ASPECTOS CLAVES DE LA LEY
La Ley de Protección de Datos Crediticios busca asegurar que el tratamiento de los datos crediticios de los ciudadanos paraguayos se realice con total respeto a su privacidad y conforme a principios de transparencia, legalidad y confidencialidad.
Algunos de sus principales aspectos son:
*Consentimiento informado: La ley exige que el uso de los datos crediticios de una persona deba ser precedido por su consentimiento explícito, lo que garantiza que los usuarios sepan para qué se utilizará su información.
*Derecho al olvido: Se implementa un mecanismo para que las deudas ya saldadas o aquellas que superen un determinado tiempo, no queden conservadas en los registros crediticios, reduciendo el impacto a largo plazo sobre la reputación financiera de las personas.
*Acceso gratuito a informes: Los titulares de los datos tienen derecho a consultar su situación crediticia sin costo, lo que promueve un mejor control sobre la propia información financiera.
*Creación de un órgano de control: La ley contempla la creación del “Buró de Información Crediticia”, encargado de supervisar el cumplimiento de la normativa.
*Sanciones por uso indebido: La ley define sanciones para las empresas o entidades que utilicen o compartan de manera indebida los datos personales crediticios.
Otros puntos de relevancia que están contemplados en esta legislación son:
*Los burós de crédito no pueden proporcionar datos para la toma de decisiones laborales.
*La morosidad por prestación alimenticia afecta la información crediticia de una persona desde el inicio de la demanda.
*La cancelación de obligaciones por parte del deudor debe informarse en un plazo máximo de 24 horas.
*No se puede publicar deudas vencidas no reclamadas judicialmente que hayan superado 3 años desde su inscripción.
¿REALMENTE SE CUMPLE LA LEY?
Uno de los impulsores de este proyecto fue el especialista en empleo Enrique López Arce, quien trabajó de cerca en la redacción del documento, basado en sus años de experiencia en el ámbito laboral y sumado a los cientos de testimonios que llegó a recolectar durante las entrevistas que le tocó realizar.
En entrevista con HOY, el mismo destaca que la Ley Nº 6534/20 sí funcionó en dos puntos importantes: la aplicación efectiva de multas a empresas denunciadas por “revisar Informconf” y la concesión de un derecho ciudadano respecto a la información crediticia.
Sobre el primer tema, confirmó que en los primeros años de implementación de la ley se logró sancionar a 8 empresas por este tipo de prácticas, de las cuales, 4 quedaron firmes y tuvieron que pagar una elevada suma de dinero al violar lo establecido en la norma.
López Arce recordó que, conforme a lo dispuesto en la ley, cada buró crediticio (como Equifax/Informconf) debe habilitar una opción de consulta de datos pesonales sin costo para cualquier persona, a fin de que la misma pueda saber si es que alguna empresa privada accedió a su historial financiero sin su consentimiento.
Teniendo en cuenta lo que pudo observar en los últimos años, afirma con seguridad que disminuyó de forma notable la cantidad de personas que alegan no haber sido contratadas por tener deudas en Informconf. “De igual manera, hay mucha gente a la que le preguntan eso en la entrevista laboral”, añadió.
DESAFÍOS DE LA LEGISLACIÓN
A pesar del logro alcanzado tras su promulgación, la Ley de Protección de Datos Crediticios enfrenta una serie de desafíos, entre ellos, una mayor comunicación en favor de la ciudadanía acerca de sus derechos respecto al manejo de los datos crediticios y la capacidad de los organismos encargados de su cumplimiento de garantizar que las empresas se ajusten a la normativa.
La Ley 6534/20 representa un avance significativo en la protección de los datos personales en Paraguay, al brindar mayor transparencia, control y seguridad a los ciudadanos sobre su información financiera. Sin embargo, su éxito dependerá en gran medida de la manera en que la ciudadanía pueda darle un correcto uso de ahora en adelante.
Hoy






