septiembre 7, 2026

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Clan Estigarribia amañó licitaciones para facturar

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Los hermanos Ricardo Estigarribia Medina y Sergio Estigarribia Medina blanqueaban adjudicaciones con invitaciones realizadas a empresas del grupo familiar. Es así como aparecen casos alevosos en los que están como únicos oferentes proveedoras de los cuñados y la ya famosa bella joven “constructora”, pareja del ordenanza del actual intendente.

Mientras el caso de amaño de dos lici­taciones por urgen­cia para compras covid de ali­mentos en la Municipalidad de Ciudad del Este durante la pandemia puso al intendente Miguel Prieto en el centro del escándalo de corrupción por los que afronta hoy dos impu­taciones en las que se le atri­buye lesión de confianza, aso­ciación criminal, etc., el clan Estigarribia de los hermanos Sergio Estigarribia Medina (intendente) y Ricardo Estiga­rribia Medina (gobernador de Central), desapercibidos a los órganos de control, tenían el mismo modus operandi desde antes, durante y después de la emergencia sanitaria. Es así como privilegiadas por con­trataciones directas y por vía de la excepción entre 4 empre­sas del clan Estigarribia ama­saron G. 14.464 millones pro­venientes del Fondo Nacional de Inversión Pública y Desa­rrollo (Fonacide) y de los royalties.

No es la casualidad, menos la competitividad requerida en una licitación seria y transpa­rente la que hizo ganar millo­narios contratos directos y por excepción a empresas del clan Estigarribia en la Munici­palidad de Villa Elisa. Desde el vamos, los procesos de contra­taciones de obras, almuerzo escolar, combustibles, etc., fueron cocinados burlando las instituciones de control como la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP), la Contraloría Gene­ral de la República mediante una estructura conformada por funcionarios leales que facilitaban los trámites, ope­radores políticos, familiares de subordinados que fungen de exitosos empresarios.

Como hizo Miguel Prieto en Ciudad del Este con el sonado caso Tía Chela, un pequeño autoservice de la ciudad al que adjudicó un contrato por excepción por una compra de casi G. 3.000 millones sin que el propietario cuente con la capacidad financiera, paro­diando un proceso de adjudi­cación con miembros de una familia, en Villa Elisa, los her­manos Estigarribia hicieron lo mismo.

El sonado caso del humilde constructor de pozo arte­siano don Buenaventura Morínigo, a quien Miguel Prieto adjudicó G. 306 millo­nes por provisión de miles de kilos de insumos alimenti­cios, proceso en el que “com­pitieron” entre parientes, es un esquema calcado en Villa Elisa.

EL MODUS OPERANDI

En sus tiempos de intendente, el ahora gobernador de Cen­tral Ricardo Estigarribia y su sucesor en la Municipalidad de Villa Elisa, su hermano Sergio Estigarribia Medina, adjudicaron millonarios con­tratos de obras a Cospel SA, en la que figura como accio­nista una joven de modesto origen de nombre Natalia Magalí Duarte Yeruta, pareja del ordenanza del actual jefe comunal, Ángel Gustavo Tala­vera. En la misma empresa aparecen como accionistas Eduardo Manuel Mendoza Amarilla, cuñado de Ser­gio Estigarribia y Francisco Javier Amarilla Monzón, her­mano de Rodolfo René Amari­lla Monzón, y Fermín Alberto Amarilla Monzón, funciona­rios contratados de la Munici­palidad de Villa Elisa.

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