El Ministerio Público logró la condena de un piloto boliviano y de su copiloto peruano por tráfico internacional de drogas, tras comprobarse su participación en el traslado de un cargamento de cocaína proveniente de Bolivia y con destino final al Brasil.
La acusación fue sostenida por el fiscal Elvio Aguilera Vázquez durante un juicio oral y público desarrollado ante un Tribunal de Crimen Organizado de Asunción, que concluyó con la imposición de penas de 14 años de prisión para el boliviano Lucio Alfonzo Paz Fernández, de 36 años, y de 13 años de cárcel para el peruano Elmer Enrique Figueroa Paredes, de 53 años.
Durante el debate oral, la Fiscalía presentó pruebas documentales, testimoniales y periciales que permitieron acreditar la responsabilidad penal de ambos acusados por los hechos punibles de actividades tendientes a remitir sustancias estupefacientes a países extranjeros, tenencia sin autorización de drogas, provisión de medios de transporte y formación de organizaciones destinadas a cometer delitos contemplados en la Ley 1340/88.
El Tribunal de Sentencia, presidido por el juez Federico Rojas e integrado por las magistradas María Luz Martínez y Rossana Maldonado, dictó el fallo condenatorio luego de valorar el conjunto de evidencias incorporadas al proceso.
Según los antecedentes del caso, los ahora condenados fueron detenidos el 29 de enero de 2023 durante un operativo conjunto realizado por la Fiscalía Especializada en la Lucha contra el Narcotráfico del Alto Paraná y agentes del Departamento Antinarcóticos de la Policía Nacional en la zona de Gleba 11, en las afueras de Hernandarias.
En aquella ocasión, los intervinientes incautaron 265,095 kilogramos de cocaína distribuidos en 260 panes, que estaban ocultos en una avioneta Cessna 206, matrícula CP-2038, de color blanco, pilotada por los ciudadanos extranjeros.
La investigación determinó que la aeronave había ingresado desde Bolivia transportando la carga ilícita y aterrizó en un camino vecinal para reabastecerse de combustible. En el lugar era esperada por cinco hombres que llegaron a bordo de dos camionetas con bidones de combustible. Sin embargo, al advertir la presencia policial, los sospechosos huyeron abandonando tanto los recipientes como la aeronave.
Los investigadores sostienen que la operación formaba parte de una estructura criminal dedicada al tráfico aéreo de cocaína desde Bolivia, utilizando territorio paraguayo como punto de tránsito hacia el mercado ilegal brasileño.
Durante el procedimiento también fueron incautados dos dispositivos GPS de la marca Garmin y otras evidencias que permitieron reconstruir la logística empleada para el transporte de la droga.
Finalmente, el Tribunal concluyó que las pruebas producidas durante el juicio demostraron la participación de ambos acusados en la operación de narcotráfico, por lo que fueron declarados culpables y condenados a penas privativas de libertad.






