“He escogido a Emiliano Rolón para ocupar el cargo de Fiscal General, elección que remito al Senado para el acuerdo correspondiente. La credibilidad del sistema de justicia está en juego. Es un importante momento para recuperar la independencia y fortalecer nuestras instituciones”, escribía Mario Abdo Benítez en su red social, el 14 de diciembre del 2022 por la noche.
Al día siguiente, 15 de diciembre por la siesta, el Senado otorgó el acuerdo constitucional para la designación de Rolón y así lo confirmó en el cargo. Los votos fueron de la oposición y del oficialismo.
El actual fiscal fue propuesto por el hoy imputado Mario Abdo Benítez, sin embargo, los mismos que aprobaban su designación, hoy critican la apertura de la investigación contra el expresidente.
Sin embargo, nada les molestó cuando surgieron imputaciones hacia otros sectores y actores políticos contrarios a sus intereses.
El propio Abdo se caracterizó por la frase “caiga quien caiga”, utilizada para referirse a todos y a su Gobierno, alegando que la Fiscalía debe hacer su trabajo, sin importar qué tan conocido o poderoso sea el rostro del cliente.
No obstante, desde la oposición hablan de sometimiento del nuevo fiscal por la primera causa abierta contra Abdo Benítez y varios de sus funcionarios. Entonces, el trabajo está bien o mal hecho, ¿según quién sea el imputado?






