El ministro de Economía, Carlos Fernández Valdovinos, aseguró que la filosofía del gobierno es honrar todas las deudas que hayan sido verificadas y cumplan con todos los requerimientos legales. “Eso no se discute”.
La deuda con el sector de la construcción asciende a USD 330 millones, incluyendo los certificados que están en poder del MOPC (por USD 220 millones) y los intereses acumulados (por USD 110 millones).
“No está en nuestro interés empezar a negar deudas y vamos a tener un plan para cumplir con todos”, afirmó durante su intervención ante la plenaria.
Fernández Valdovinos enfatizó la vigencia del calendario de pagos que va del 1 al 10 de cada mes, comprometiéndose a saldar aquellas deudas que cumplan con las obligaciones estipuladas en la ley para ser reconocidas.
INVESTIGACIÓN DE POSIBLES SOBRECOSTOS
Uno de los que hizo uso de la palabra por parte del cuerpo legislativo fue el senador liberal Dionisio Amarilla, quien cuestionó la decisión del exministro del MOPC, Arnoldo Wiens, de inaugurar, sin tener un marco normativo que lo respalde, los descuentos de facturas en obras públicas.
“Necesitamos saber cuáles son los sobrecostos que se asumieron del gobierno anterior”, expresó el parlamentario, esto debido a la incidencia que pudieron haber tenido estos incrementos en los intereses reclamados por las firmas constructoras.
Algunas de las obras emblemáticas impulsadas en la era de Mario Abdo Benítez son el Puente Héroes del Chaco, que tuvo sobrecosto de casi USD 19 millones, y la famosa pasarela de Ñanduti ubicada sobre la Autopista Ñu Guasú, la cual fue rebautizada como “pasarela de oro” debido al incremento de más de G. 2.000 millones en su costo final.
“No hay plata que alcance cuando los montos que se presupuestan son superados a la hora de la adjudicación”, manifestó Amarilla, quien espera un análisis exhaustivo para poder determinar los sobrecostos en las obras públicas.
“RELAJAMIENTO” AFECTÓ EJECUCIÓN PRESUPUESTARIA
En otro momento, Dionisio Amarilla cuestionó duramente la falta de ejecución de las fuentes de créditos presupuestarios con financiación externa durante la anterior administración, aspecto que también tuvo repercusiones a nivel presupuestario.
En tal sentido, indicó que, entre 2023 y 2024, no se ejecutaron cerca de G. 3 billones con financiamiento externo. “No se puede cargar eso alegremente en el 2025 y 2026 porque tenemos que ceñirnos al déficit fiscal”, agregó.
El legislador del PLRA sostuvo que si la productividad era una constante, no se hubiesen dejado de ejecutar en los ejercicios fiscales anteriores estos créditos obtenidos. A su criterio, “se relajó la ejecución presupuestaria” en el 2023.






