El reciente ataque de Estados Unidos sobre tres puntos nucleares en Irán volvió a encender la alarma mundial sobre los verdaderos alcances del programa atómico iraní.
La pregunta de fondo que se han hecho diferentes cancillerías occidentales y expertos, gira en torno a si Irán intenta fabricar la bomba atómica. Este es un interrogante que ha dividido a la comunidad internacional por décadas, mientras Teherán niega tener ambiciones militares.
Por su parte, el Occidente ha venido observando con preocupación el desarrollo nuclear iraní, que ha avanzado con altibajos desde mediados del siglo XX y a pesar de que existen los acuerdos internacionales y las inspecciones, persisten las sospechas sobre los objetivos finales del programa, especialmente tras los constantes aumentos en el nivel de enriquecimiento de uranio.
De la cooperación con EE. UU. al colapso del acuerdo nuclear
El programa nuclear iraní comenzó a finales de los años 50 con apoyo de Estados Unidos bajo un acuerdo civil con Mohamad Reza Pahlavi, quien era el dirigente de ese entonces.
Para 1970 Irán ratificó el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) que obliga a los países comprometidos a que el material nuclear debe ser declarado y controlado por el Organismo Internacional de Energía Atómica (Oiea).






