octubre 9, 2026

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Extraditan a Brasil a empresario argentino acusado de liderar una red internacional de tráfico de armas

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El empresario argentino Diego Hernán Dirisio, señalado por las autoridades de su país como el mayor traficante de armas de Sudamérica, fue extraditado desde Buenos Aires a Brasil, donde deberá responder por tráfico internacional de armas, organización criminal y lavado de dinero, entre otros delitos investigados en el marco de la Operación Dakovo.

Dirisio fue trasladado hasta São Paulo bajo un fuerte dispositivo de seguridad. La investigación sostiene que encabezaba una estructura internacional que habría abastecido de armas al Primer Comando da Capital (PCC) y al Comando Vermelho, dos de las principales organizaciones criminales de Brasil.

La ministra de Seguridad Nacional de Argentina, Alejandra Monteoliva, confirmó y celebró la extradición. La funcionaria calificó a Dirisio como el “mayor traficante de armas de Sudamérica” y recordó que el empresario fue detenido en febrero de 2024 en Córdoba, luego de permanecer prófugo tras la emisión de una orden de captura internacional.

Dirisio fue arrestado junto con su pareja, la exmodelo paraguaya Julieta Vanessa Nardi Aranda, quien también es requerida por la Justicia brasileña por su presunta participación en la misma estructura. Sin embargo, Nardi no fue trasladada en esta ocasión.

Ambos permanecían prófugos desde el operativo internacional desplegado en diciembre de 2023 en Paraguay, Brasil y Estados Unidos, en el marco de la Operación Dakovo.

Paraguay, pieza clave de la estructura

La investigación tiene una fuerte conexión con Paraguay, debido a que el país habría sido utilizado como centro de importación y posterior desvío de armas hacia Brasil.

Dirisio estaba al frente de International Auto Supply SA (IAS), empresa instalada en Paraguay y dedicada a la importación y comercialización de armamentos. Según las investigaciones realizadas por autoridades brasileñas y paraguayas, la firma habría importado legalmente alrededor de 25.000 armas durante aproximadamente una década.

El armamento provenía principalmente de fabricantes de Croacia, Turquía, República Checa y Eslovenia. Una vez ingresadas al país, parte de las armas habría sido desviada del circuito legal y enviada clandestinamente a territorio brasileño.

Las autoridades sostienen que los principales destinatarios eran el PCC y el Comando Vermelho. La investigación comenzó luego de que agentes brasileños recuperaran armas utilizadas por grupos criminales y lograran reconstruir su trazabilidad hasta la empresa importadora radicada en Paraguay.

Uno de los aspectos más sensibles del caso involucra a Ciudad del Este. De acuerdo con la investigación, antes de que algunas armas fueran introducidas clandestinamente en Brasil, sus números de serie eran borrados en esa ciudad para dificultar el rastreo de su origen.

La hipótesis de los investigadores es que Paraguay no habría sido únicamente un punto de tránsito. El país habría funcionado como una plataforma para importar legalmente el armamento, incorporarlo al mercado mediante operaciones aparentemente regulares y luego desviarlo hacia compradores vinculados con el crimen organizado.

Con la extradición de Dirisio, la Justicia brasileña busca avanzar en el esclarecimiento de una de las mayores redes de tráfico internacional de armas detectadas en Sudamérica y determinar el grado de participación de cada uno de los involucrados en la estructura.

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