El Ministerio Público de Minga Porã se encuentra a la espera de un informe solicitado a la Comandancia de la Policía Nacional para avanzar con la imputación y eventual pedido de detención de varios agentes del Departamento de Investigaciones de San Alberto, sospechados de estar involucrados en el asesinato del comerciante y distribuidor de combustibles Jorge Mancuello Cardozo.
El crimen ocurrió el pasado 28 de abril en un camino vecinal del distrito de Itakyry y, en un primer momento, fue presentado como un presunto caso de sicariato. Sin embargo, el desarrollo de las investigaciones apunta ahora a una posible participación de efectivos policiales en el hecho.
La causa está a cargo del fiscal Fidel Godoy, quien solicitó a la Comandancia de la Policía Nacional la nómina completa de los agentes que prestan servicios en la Regional de Investigaciones de San Alberto, dependencia bajo sospecha en el marco de la pesquisa.
Según los antecedentes del caso, poco antes de ser asesinado, Mancuello Cardozo logró grabar videos y enviar mensajes de audio a su padre, en los que relataba que estaba siendo retenido por agentes policiales. En uno de los audios, manifestó que efectivos de Investigaciones pretendían trasladarlo hasta la sede policial de San Alberto, pese a que, según afirmaba, no había cometido ninguna irregularidad.
Además, el comerciante consiguió registrar imágenes de algunos de los intervinientes y del vehículo utilizado durante el procedimiento. Esa fue la última comunicación que mantuvo con su padre antes de que este recibiera la noticia de que su hijo había sido hallado muerto con un disparo en la cabeza.
Durante el procedimiento de levantamiento del cadáver, agentes de la comisaría jurisdiccional descartaron preliminarmente la hipótesis de un intento de asalto, ya que la mayoría de las pertenencias de la víctima permanecían en el lugar. Posteriormente, se confirmó únicamente la desaparición de su teléfono celular.
Tras analizar los audios y videos enviados por la víctima antes de su muerte, el fiscal Godoy remitió el pasado 19 de mayo un oficio a la Comandancia solicitando información detallada sobre todo el personal asignado a la dependencia de Investigaciones de San Alberto.
Fuentes vinculadas a la investigación señalaron que los propios agentes de la unidad ya están al tanto de la línea investigativa seguida por la Fiscalía. Incluso, se habría generado una fuerte interna dentro de la dependencia policial y al menos cuatro efectivos habrían solicitado su traslado, aparentemente con el objetivo de desvincularse del caso.
Buscan respaldo político
De acuerdo con las mismas fuentes, algunos de los policías señalados habrían iniciado gestiones para obtener respaldo político tras conocer el rumbo de la investigación.
En ese contexto, trascendió que el suboficial inspector Helder González, quien opera principalmente en la zona norte de Alto Paraná, habría recurrido a la intendenta de Mbaracayú, Nanci Algarín, en busca de apoyo ante las posibles consecuencias judiciales derivadas del caso.
Actualmente, la oficina regional de Investigaciones de San Alberto está encabezada por el comisario José Martínez, mientras que la oficial Ana Galeano ocupa el cargo de subjefa. Los primeros elementos reunidos por los investigadores indican que el grupo de guardia bajo responsabilidad de Galeano habría sido el que realizó la demora de Mancuello Cardozo, quien aproximadamente media hora después fue encontrado sin vida en circunstancias que ahora son objeto de una investigación penal.






