El ministro de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), Jalil Rachid, afirmó este martes que la Fiscalía impidió la ejecución de un allanamiento considerado clave dentro del operativo que permitió desmantelar una estructura criminal vinculada al Comando Vermelho en la ciudad de Lambaré.
Durante el procedimiento inicial, desarrollado el lunes, los agentes incautaron drogas, armas, municiones de alto calibre, vehículos de lujo y otras evidencias vinculadas al esquema que operaba bajo la fachada de una importadora de vehículos.
Según relató Rachid, tras la detención de los presuntos miembros de la organización, surgió información sobre una nueva ubicación donde podría encontrarse más droga perteneciente a la misma red. Ante ello, la Senad solicitó de inmediato una orden de allanamiento a la fiscala Matilde Moreno.
“Yo mismo me comuniqué con ella y le envié el pedido. Pero la fiscala manifestó que era insuficiente, que el requerimiento no estaba debidamente fundado. Esa fue su respuesta, y por eso tuvimos que mantenernos en el lugar y finalmente levantar la vigilancia en el otro procedimiento”, explicó.
Rachid detalló que la comunicación se realizó vía WhatsApp y que la fiscala incluso lo llamó de vuelta para reiterar que necesitaba más elementos antes de autorizar el ingreso al inmueble señalado. Aunque reconoció que no puede asegurar si en la vivienda no allanada había más droga, insistió en que la Senad contaba con indicios suficientes y que la decisión de suspender la intervención fue exclusiva del Ministerio Público.
“Municiones calibre .50 son la verdadera alerta”
El titular de la Senad resaltó la magnitud del arsenal incautado, en particular las municiones calibre .50, que calificó de extremadamente peligrosas y difíciles de conseguir.
“Todos hablan de las armas, pero desde mi punto de vista, las municiones calibre .50 son las que realmente llaman la atención: son carísimas, privativas de uso de organismos de seguridad y muy difíciles de obtener”, enfatizó.
El operativo, denominado Conexión CV, fue ejecutado por la Dirección de Operaciones Urbanas y permitió desmantelar una red que supuestamente adaptaba vehículos para transportar armas y drogas desde Paraguay hasta las favelas de Río de Janeiro, donde opera el Comando Vermelho.
“Como se incautaron muchas de sus armas y municiones, ellos están buscando reabastecerse para continuar con sus actividades ilícitas”, advirtió Rachid.






