abril 12, 2024

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Francisco recibe al Presidente paraguayo Santiago Peña Palacios

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Satisfacción por las buenas relaciones entre la Santa Sede y Paraguay, las expectativas del nuevo Gobierno paraguayo en la lucha contra la pobreza y el compromiso por la paz entre los temas tocados en la reunión con Parolin y Gallagher, tras el encuentro del presidente Peña con el Papa en la Casa Santa Marta.

La audiencia del Papa Francisco esta mañana, con el Presidente de Paraguay, Santiago Peña Palacios, ha durado unos 25 minutos, de 8.55 a 9.20 horas. Acompañado por su esposa y séquito, la audiencia de Peña Palacios con el Pontífice se celebró en la Casa Santa Marta y no en el Palacio Apostólico, debido a que la salud del Pontífice está afectada -como informó esta mañana el portavoz vaticano, Matteo Bruni- por a una inflamación pulmonar.

Las conversaciones en la Secretaría de Estado

Tras sus conversaciones con el Papa – según una nota de la Oficina de Prensa del Vaticano- el presidente paraguayo se reunió en el Palacio Apostólico con el cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado, acompañado por monseñor Paul Richard Gallagher, Secretario para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales.

«Durante las cordiales conversaciones en la Secretaría de Estado -señala el comunicado- se expresó la satisfacción por las buenas relaciones entre la Santa Sede y la República del Paraguay y el deseo de fortalecerlas aún más. A continuación, se detuvieron en el programa del nuevo Gobierno paraguayo en la lucha contra la pobreza». Además – se lee en la nota – «se tocaron algunos temas de interés común, como la protección del medio ambiente, la situación de los países de la región y el compromiso por la paz entre las naciones».

Intercambio de regalos

El presidente  Peña Palacios llevó numerosos regalos al Papa. En primer lugar, un pesebre realizado por artesanos indígenas paraguayos, después un poncho confeccionado por artesanos locales, una cesta con productos alimenticios típicos y una estatua de madera de la Virgen y un rosario de plata. Francisco correspondió con una fundición de bronce que representa dos manos entrelazadas, con el telón de fondo de la columnata de San Pedro; una mujer con un niño y un barco de emigrantes y la inscripción «Llenemos nuestras manos con otras manos». El obsequio incluía también documentos de su Magisterio y el Mensaje por la Paz para la Jornada Mundial de este año.

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