13 años de millonaria inversión y resultados cuestionados, mientras la Policía Nacional enfrenta la delincuencia con recursos insuficientes
El Gobierno vuelve a poner en evidencia sus cuestionadas prioridades en materia de seguridad. El proyecto del Presupuesto General de la Nación (PGN) 2027 contempla G. 63.963 millones para la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), pese a los cuestionamientos sobre los resultados obtenidos después de 13 años de funcionamiento.
La cifra representa un incremento de G. 5.010 millones, equivalente al 8,5%, respecto al presupuesto de 2026.
La FTC fue creada para combatir a los grupos armados y la guerrilla en la zona norte del país, particularmente en San Pedro, Concepción y Amambay. Sin embargo, posteriormente su despliegue fue extendido mediante decreto presidencial hacia otros departamentos fronterizos, situación que genera cuestionamientos sobre el alcance territorial de una fuerza cuyo ámbito de actuación fue establecido originalmente por ley.
MÁS DINERO PARA LA FTC, MIENTRAS LA POLICÍA SIGUE ESPERANDO
La contradicción resulta cada vez más evidente.
La Policía Nacional es la institución que todos los días está en las calles enfrentando robos, asaltos, homicidios, violencia y todo tipo de hechos delictivos.
Son sus agentes quienes reciben las denuncias, patrullan barrios, realizan procedimientos y arriesgan su vida para proteger a la ciudadanía.
Sin embargo, la institución continúa padeciendo falta de armamento moderno, patrulleras, combustible, tecnología, infraestructura adecuada y recursos básicos para alimentación y funcionamiento.
Numerosas dependencias policiales necesitan reparaciones y otras directamente requieren nuevas instalaciones.
EL MANOSEO A LA POLICÍA NACIONAL
A esta situación se suma lo que muchos consideran un verdadero manoseo institucional de la Policía Nacional.
Incluso su histórica sede de la Comandancia fue desplazada, afectando un lugar que durante décadas representó uno de los principales símbolos institucionales de la Policía paraguaya.
Mientras se cuestiona y se modifica el espacio institucional de la Policía, el Gobierno continúa destinando más recursos a estructuras como la FTC.
La señal que recibe la ciudadanía resulta preocupante: la institución que diariamente enfrenta la delincuencia parece quedar relegada, mientras otras estructuras reciben mayores recursos y protagonismo.
¿QUIÉN ESTÁ REALMENTE EN LA PRIMERA LÍNEA?
La pregunta es inevitable: ¿por qué no se prioriza a la institución que combate diariamente la delincuencia que afecta directamente a la ciudadanía?
No se trata de abandonar la lucha contra los grupos armados. Se trata de establecer prioridades.
Si existen recursos adicionales para seguridad, deberían fortalecerse primero las instituciones que tienen contacto permanente con la población y que necesitan urgentemente mejores herramientas para cumplir su misión.
Una Policía moderna necesita armas adecuadas, patrulleras, comunicaciones, tecnología, capacitación, infraestructura digna y mejores condiciones para sus agentes.
13 AÑOS DESPUÉS, LA PREGUNTA SIGUE VIGENTE
La FTC lleva 13 años de funcionamiento y ha recibido importantes recursos públicos. Sin embargo, los resultados continúan siendo motivo de cuestionamiento.
Por eso, antes de aumentar nuevamente su presupuesto, el Gobierno debería presentar a la ciudadanía una evaluación seria, transparente y verificable de los resultados obtenidos frente al dinero invertido.
No alcanza con gastar más.
Hay que demostrar resultados.
Y mientras el Gobierno decide aumentar los recursos de la FTC, la Policía Nacional continúa esperando mejores condiciones para hacer el trabajo que realiza todos los días: proteger a la ciudadanía paraguaya, muchas veces poniendo en riesgo su propia vida.
LA SEGURIDAD NO PUEDE SER UNA CUESTIÓN DE PRIORIDADES POLÍTICAS
El Paraguay necesita una política de seguridad coherente.
No tiene sentido exigir resultados a los policías si no se les proporcionan las herramientas necesarias para trabajar, mientras simultáneamente se incrementan los recursos de otra estructura cuyos resultados llevan años bajo cuestionamiento.
Fortalecer a la Policía Nacional debería ser una prioridad de Estado.
Porque son sus hombres y mujeres quienes están en las calles cuando el ciudadano llama desesperado pidiendo auxilio.
Y mientras ellos enfrentan la delincuencia con recursos insuficientes, el Gobierno anuncia nuevamente más dinero para la FTC.
G. 63.963 millones para una fuerza cuestionada por sus resultados, mientras abandonan a quienes todos los días ponen el pecho por la seguridad de los paraguayos.






