Un ciudadano paraguayo de 18 años fue detenido el jueves por autoridades brasileñas durante un control rutinario en la aduana del Puente de la Amistad, cuando intentaba ingresar a Brasil como pasajero de un taxi.
Durante la inspección, los agentes federales detectaron un doble fondo en su maleta, donde hallaron aproximadamente 10 kilos de hachís distribuidos en panes.
El joven confesó que le habían ofrecido R$ 1.000 reales a cambio del traslado de la droga hasta Foz de Iguazú. Tras su detención, fue puesto a disposición de la justicia brasileña y enfrenta cargos por tráfico internacional de drogas.
Este caso vuelve a encender las alarmas sobre el uso de jóvenes como correos humanos (“mulas”) por parte de organizaciones criminales que operan en la frontera entre Paraguay y Brasil.






