El trabajo se inició en las oficinas de la Dirección de Obras, donde en presencia del titular de dicho departamento, el arquitecto Adrián González, y el asesor jurídico de la intendencia, Raúl Salinas, fueron incautados varios documentos que tendrían que ver con las obras a realizarse en la zona del siniestro, Mariscal López casi Curupayty.
En ese contexto hay que señalar que el jueves pasado el fiscal afirmó que había elevado un pedido de informe de manera urgente a la Municipalidad de Luque, para corroborar los trabajos que se habían realizado en la zona del percance y los que estaban proyectados, ya que según el intendente de Luque, Carlos Echeverría, estaban previstas obras de acondicionamiento en las calles donde el vehículo en el que viajaban madre e hija fue arrastrado por el raudal.
Posterior al hecho, un equipo de peritos de la Fiscalía evaluó la calle que desembocaba en el cauce donde terminó cayendo el automóvil en el que se desplazaban las víctimas junto a agentes del Grupo Lince, quienes debían asistir esa mañana al acto de graduación.
El objetivo de esta tarea en particular era determinar las condiciones en las que habría estado la zona en el momento de la tormenta y si se podría hablar de la incursión en una falta grave de seguridad por parte del municipio.
Hasta el momento se maneja que existen dos líneas de investigación que apuntan a buscar el grado de responsabilidad del conductor del vehículo, por un lado, y por el otro el del municipio, en su carácter de encargado de velar por la seguridad vial de todos los habitantes de la ciudad.






