El Sindicato Nacional de Médicos (Sinamed) resolvió convocar a una nueva huelga nacional de 48 horas para los próximos 21 y 22 de septiembre, tras considerar insuficiente la propuesta del Gobierno de aumentar en G. 400.000 el salario piso de los profesionales de la salud.
La decisión fue adoptada durante una asamblea extraordinaria del gremio, donde los médicos ratificaron como principal reivindicación el aumento del salario piso de G. 5 millones a G. 8 millones, es decir, una mejora de G. 3 millones.
Desde el sindicato sostienen que el reclamo responde a la pérdida del poder adquisitivo acumulada durante los últimos años, señalando que los salarios permanecen congelados desde 2012, mientras el costo de vida experimentó un importante incremento.
El Gobierno, por su parte, recordó que durante la administración de Santiago Peña el salario base aproximado por un vínculo laboral de 12 horas semanales se ubica actualmente entre G. 5 millones y G. 5,4 millones, cuando anteriormente un monto similar correspondía a una carga horaria de 48 horas semanales.
Los médicos también cuestionaron que el Ejecutivo incluya la equiparación entre funcionarios contratados y nombrados como parte de la respuesta a sus reivindicaciones salariales. Para el Sinamed, la carrera sanitaria y el salario base constituyen cuestiones diferentes.
No obstante, el gremio manifestó su respaldo al proceso de desprecarización laboral impulsado por el Gobierno, que contempla el nombramiento de aproximadamente 2.390 médicos y funcionarios contratados, con el objetivo de eliminar las diferencias existentes entre contratados y personal permanente.
En cuanto al presupuesto sanitario, los profesionales aceptaron el incremento de USD 260 millones previsto para la compra de medicamentos e insumos en el Presupuesto General de la Nación 2027. Sin embargo, advirtieron que realizarán un seguimiento del destino y utilización de esos recursos y cuestionaron el mecanismo previsto para financiar el aumento.
El Ministerio de Salud también anunció el pago a los médicos por los días feriados trabajados desde enero, además de la eliminación, desde julio, de las diferencias entre funcionarios contratados y nombrados. Según el Ejecutivo, estas medidas representarán un costo aproximado de USD 60 millones.
Pese a los avances alcanzados en estos puntos, el salario sigue siendo el principal motivo de conflicto entre el gremio y el Gobierno. Durante la asamblea, los médicos ratificaron que su prioridad será alcanzar primero un salario piso de G. 8 millones y, posteriormente, avanzar en mejoras vinculadas con la especialidad y la antigüedad.






