La ciudadanía esteña ignoró la convocatoria del intendente Miguel Prieto, dejando en evidencia su pérdida de apoyo y credibilidad tras las denuncias de corrupción. La manifestación reunió a un escuálido grupo de funcionarios municipales, movilizados bajo presión, y a algunos taxistas y mototaxistas que habrían asistido por temor a represalias.
Además, su candidato a la intendencia, Daniel Mujica, enfrenta un rechazo generalizado, incluso dentro del municipio. Prieto, cada vez más aislado, pierde fuerza política, quedando sin respaldo ciudadano en un intento fallido de recuperar protagonismo.






