Paraguay atraviesa un momento considerado histórico en materia económica y energética, con potencial para atraer inversiones internacionales de hasta USD 20.000 millones en los próximos cinco años, impulsadas por la nueva política energética-tecnológica promovida por el presidente Santiago Peña.
Así lo afirmó el ingeniero Nelson Cristaldo, experto en energía eléctrica, durante una entrevista concedida al programa La Caja Negra de Unicanal. Según el especialista, los recientes decretos firmados por el Poder Ejecutivo posicionan al país “en el epicentro de las dos tecnologías más importantes y disruptivas de la actualidad: el Bitcoin y la inteligencia artificial”.
Cristaldo señaló que Paraguay ocupa actualmente el cuarto lugar a nivel mundial en producción de Bitcoin, con cerca del 4% de la capacidad global, superando a países como Emiratos Árabes Unidos y ubicándose detrás de Estados Unidos, Rusia y China. De acuerdo con su análisis, esta posición se consolidó luego de que el Gobierno destinara 1.000 megavatios de excedentes energéticos a la minería de criptomonedas.
“El presidente Peña dedicó 1.000 MW a esta actividad, lo que genera más de 400 millones de dólares anuales para la ANDE y permite la creación de cientos de empleos altamente calificados”, sostuvo el ingeniero. Añadió que, además de los ingresos para la empresa estatal, la minería de criptoactivos aporta recursos al fisco a través del pago de impuestos y a la Aduana mediante la importación de equipos.
El especialista también destacó el impacto en el mercado inmobiliario, señalando que los terrenos cercanos a subestaciones eléctricas experimentaron una fuerte revalorización, con precios que pasaron de entre USD 5.000 y USD 30.000 por hectárea a valores que rondan los USD 100.000.
En cuanto al marco normativo, Cristaldo explicó que los decretos N.º 5306 y 5307 no solo consolidan la minería de criptomonedas, sino que buscan atraer proyectos de inteligencia artificial y de producción de vectores energéticos como hidrógeno, amoníaco, metanol y queroseno. Las disposiciones establecen tarifas especiales de hasta 15 años para empresas de alto consumo energético, condicionadas a la incorporación de bienes y servicios nacionales, la capacitación de mano de obra local y la transferencia tecnológica.
“El decreto fija una tarifa de 37 dólares por megavatio hora para estas empresas, mientras que el costo real para ANDE e Itaipú es de 26 dólares, lo que genera un margen atractivo y brinda previsibilidad jurídica a los inversores”, explicó.
Finalmente, Cristaldo aseguró que los efectos de las medidas ya se reflejan en la economía nacional. Según indicó, la asignación inicial de 1.000 MW a la minería de criptomonedas contribuyó a un crecimiento del 0,5% del Producto Interno Bruto (PIB). “Es la primera vez en décadas que Paraguay aprovecha su energía excedente para atraer capital extranjero de alto valor agregado”, concluyó.






