Junior Ramón Delvalle Almeida, alias “Polaco” o “Barbero”, uno de los principales sospechosos del crimen de Rebeca Martínez Aricayé y del ataque que dejó gravemente herida a Carolina Aguilar, rompió el silencio mientras permanece prófugo y negó cualquier participación en el violento episodio ocurrido en Eusebio Ayala, departamento de Cordillera.
Delvalle cuenta con una orden de captura emitida en el marco de la investigación. Sin embargo, concedió entrevistas a medios de comunicación para brindar su versión de los hechos y aseguró que pretende ponerse a disposición de las autoridades. Hasta ayer, agentes policiales continuaban con las diligencias para localizarlo.
El sospechoso rechazó haber utilizado la Toyota Fortuner blanca que, según la investigación, estaría vinculada al ataque. Afirmó que llegó a la jineteada realizada en Eusebio Ayala a bordo de una Kia Sportage gris y que abandonó el lugar entre las 03:30 y las 04:00, con destino a su vivienda en Caacupé.
Según su relato, las cámaras de seguridad instaladas en distintos puntos del trayecto podrían confirmar tanto el vehículo en el que se movilizaba como el horario en que salió de la zona.
Delvalle también negó conocer a Rebeca Martínez y aseguró que nunca tuvo contacto con Carolina Aguilar. Manifestó que durante la jineteada permaneció acompañado por otras personas y rechazó haber bailado o conversado con la víctima fatal.
En ese sentido, pidió que los investigadores analicen las imágenes completas del evento y los teléfonos celulares para contrastar sus declaraciones con las evidencias incorporadas a la investigación.
Reconoció un altercado durante la jineteada
El sospechoso sí admitió haber protagonizado un incidente con Aníbal Guanes, expareja de Rebeca Martínez. No obstante, sostuvo que se trató de un roce circunstancial y que el inconveniente terminó luego de que ambos aclararan la situación.
Este episodio es uno de los elementos analizados por los investigadores, debido a que testigos e imágenes ubican a Delvalle en la jineteada antes del ataque.
La Fiscalía, a cargo de la agente Norma Salinas, ordenó su captura tras recabar declaraciones y otros elementos que forman parte de la investigación.
Delvalle también reconoció que cuenta con antecedentes judiciales. Según manifestó, fue condenado anteriormente a cinco años de prisión por robo agravado y posee una orden de captura pendiente desde 2024 en otra causa, en la que fue señalado por la Policía como supuesto integrante de un grupo vinculado a un intento de asalto a una empresa transportadora de caudales. El hombre también negó participación en ese hecho.
La investigación continúa para determinar las circunstancias del ataque en el que Rebeca Martínez, de 28 años, murió baleada, mientras Carolina Aguilar, de 32 años, resultó gravemente herida.






