Organizaciones de policías jubilados y familiares manifestaron su firme rechazo al proyecto de trasladar el histórico Cuartel Central de la Policía Nacional a otro punto de Asunción y solicitaron al presidente de la República, Santiago Peña, dejar sin efecto la medida, al considerar que representa un nuevo “manoseo” a la institución policial.
Los retirados atribuyen la iniciativa al cuestionado ministro del Interior, Enrique Riera, a quien responsabilizan políticamente por impulsar el cambio de sede de la Comandancia. Sostienen que una decisión de esta naturaleza debe ser ampliamente debatida y tomar en cuenta el valor histórico, institucional y patrimonial del edificio.
“Pedimos al presidente de la República que anule esta orden y ponga fin al manoseo de la Policía Nacional. El Cuartel Central no es un edificio cualquiera; es parte de la historia del Paraguay y de generaciones de policías que sirvieron al país”, señalaron representantes de las organizaciones de retirados.
Los policías recuerdan que el Cuartel Central fue escenario de episodios trascendentales de la historia nacional, entre ellos el ataque del 7 de marzo de 1947, al inicio de la Guerra Civil, cuando el entonces jefe de Policía, mayor Rogelio Benítez, resultó gravemente herido. También destacan que desde ese edificio se dirigieron importantes operaciones policiales y que allí funcionó durante décadas el centro de mando de la institución.
A criterio de los jubilados, trasladar la sede implicaría perder un símbolo de la identidad institucional de la Policía Nacional. Por ello, proponen que el inmueble sea preservado como patrimonio histórico y continúe cumpliendo funciones institucionales o sea convertido en un museo y centro de memoria policial.
Hasta el momento, el Ministerio del Interior no se ha pronunciado públicamente sobre los cuestionamientos formulados por las organizaciones de policías jubilados respecto al eventual traslado del Cuartel Central.






