Los agentes fiscales Gabriel Segovia Villasanti, de la Unidad Penal N.º 6, y Zunilda Ocampos Marín, de la Unidad Especializada en Hechos Punibles contra las Personas (Antisecuestro), presentaron acusación contra Marcelo Vicente Venialgo, presunto integrante de una banda criminal responsable de un asalto domiciliario que derivó en el robo de más de G. 800 millones.
El acusado enfrenta cargos por robo agravado y asociación criminal, según los artículos 167 y 239 del Código Penal, en concordancia con el artículo 29 del mismo cuerpo legal. El Ministerio Público solicitó la elevación de la causa a juicio oral. El proceso se tramita ante el Juzgado Penal de Garantías N.º 5, a cargo de la magistrada Cinthia Garcete.
El millonario asalto
El atraco ocurrió en la madrugada del 23 de diciembre de 2024, entre las 01:00 y 01:30 horas, en una residencia ubicada en el km 11 Acaray, fracción El Puente. La vivienda pertenece al empresario Wolnei Aloisio Troes Canal y su esposa, la jueza Ybete Welter de Troes.
De acuerdo con la acusación, un grupo de hombres armados y encapuchados ingresó a la propiedad tras trepar la reja perimetral y forzar la puerta principal. Dentro del inmueble, Marcelo Venialgo habría utilizado un inhibidor de señal para evitar comunicaciones y exigió a los propietarios la entrega de dinero.
Durante el asalto, Venialgo se apoderó de una mochila con la inscripción “Uninorte” que contenía G. 70 millones y R$ 2.000, además de otra mochila de la marca “Lactolanda” con G. 620 millones. También robaron cajas con monedas y billetes de diferentes denominaciones, alcanzando un botín superior a los G. 800 millones.
En su intento por abrir el portón e ingresar un vehículo Toyota Premio, Venialgo habría agredido físicamente a la hija del matrimonio, golpeándola en la cabeza. La joven lo identificó plenamente como uno de los autores, durante una declaración testifical en anticipo jurisdiccional de prueba.
Detención e incautaciones
El 2 de febrero de 2025, Marcelo Vicente Venialgo fue detenido en la vía pública en Hernandarias. En su poder se incautó un vehículo Toyota Vitz RS. Posteriormente, gracias a imágenes de circuito cerrado, fue identificada una vivienda vinculada al grupo delictivo, donde se requisaron G. 14.050.000 en efectivo, un contrato de compraventa y un vehículo Kia Sportage, presuntamente utilizado para facilitar la huida.
En el lugar del atraco también fueron hallados elementos usados por los delincuentes, como un inhibidor de señal de 14 antenas, una varilla de hierro tipo “pata de cabra” y un bolsón negro con amarillo.
Con el cúmulo de evidencias reunidas, la Fiscalía concluyó la investigación preliminar y solicitó la elevación de la causa a juicio oral y público.





