El presunto asaltante abatido durante el violento enfrentamiento registrado en la madrugada del martes en Fernando de la Mora fue identificado como Emerson Giovanni Ruiz Díaz Acosta, de 20 años, alias “Pingui”, quien pese a su corta edad acumulaba un extenso historial delictivo, con múltiples causas por homicidio y medidas judiciales que le permitieron permanecer en libertad.
El hecho ocurrió alrededor de las 02:45, cuando Ruiz Díaz Acosta integraba un grupo de cuatro delincuentes que irrumpieron en una vivienda particular. Tras trepar el portón e ingresar al predio, fueron sorprendidos por la reacción armada del propietario, un hombre de 70 años, lo que derivó en un intercambio de disparos. Como consecuencia, el joven falleció en el lugar, al igual que el dueño de casa.
De acuerdo con registros policiales, “Pingui” era considerado un referente de grupos criminales que operan en zonas conflictivas de Asunción, especialmente en el Bañado Sur. Entre sus antecedentes figuran una causa por homicidio doloso del año 2024 con suspensión de condena; una tentativa de homicidio doloso con sobreseimiento provisional otorgado en septiembre de 2025; una orden de captura vigente por tentativa de homicidio doloso, emitida el 23 de diciembre de 2025; y otra orden por exposición al peligro del tránsito terrestre, tras ser declarado en rebeldía. También se lo vinculaba a asaltos a conductores de plataformas de transporte.
Asimismo, había sido detenido en un caso en el que una niña de 5 años resultó herida por un disparo durante un conflicto con su expareja, y fue sindicado como autor del robo de un arma reglamentaria a un policía en un evento deportivo.
El oficial José Giménez, quien participó en detenciones anteriores, relató a radio Monumental que Ruiz Díaz Acosta llegó a contar con arresto domiciliario por dos causas de homicidio doloso. Tras el episodio que involucró a la menor, una jueza revocó la medida y ordenó su reclusión, aunque tres meses después volvió a ser beneficiado con arresto domiciliario y medidas alternativas.
Incluso, meses atrás fue aprehendido en la vía pública por incumplir la prisión domiciliaria, evidenciando reiteradas violaciones a las restricciones judiciales. Al momento de su muerte, el joven debía permanecer recluido en su domicilio y contaba con órdenes de captura pendientes, según confirmaron fuentes policiales.






