La Municipalidad de Ciudad del Este registra un total de 1.230 familias afectadas por la crecida del río Paraná y mantiene activo el operativo de asistencia a los damnificados. Ante el pronóstico de nuevas lluvias y tormentas eléctricas para los próximos días, el intendente Pedro Acuña instó a las familias a permanecer en los albergues y evitar el retorno a sus viviendas mientras persista el riesgo.
La administración municipal informó que continúa brindando asistencia integral a las personas afectadas. Hasta el momento, se encuentran activas 15 ollas populares, unas 1.000 personas recibieron atención médica y alrededor de 300 animales fueron asistidos.
Según el boletín de la Dirección de Meteorología e Hidrología, entre el 21 y el 25 de octubre se prevén lluvias importantes y tormentas eléctricas, con acumulados de entre 100 y 150 milímetros en sectores de Alto Paraná. Estas condiciones podrían provocar una nueva subida del nivel del río Paraná y agravar la situación de las familias damnificadas.
Ante este escenario, Acuña pidió a los afectados no confiarse por el descenso temporal de las aguas y permanecer en lugares seguros.
“Que el agua esté bajando no significa que el peligro haya pasado. El río podría volver a subir rápidamente y no tendríamos tiempo suficiente para responder. Les pido prudencia: la prioridad es proteger sus vidas y las de sus familias”, expresó el jefe comunal.
Barrios y sectores afectados
De acuerdo con el relevamiento de la Municipalidad, las familias damnificadas se distribuyen de la siguiente manera:
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San Rafael y San Agustín: 380 familias.
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Ex Cantera, ambos lados: 260 familias.
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Remansito, sector muelle y alrededores: 155 familias.
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Che la Reina: 130 familias.
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Asentamiento Belén: 100 familias.
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Santa Ana: 80 familias.
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Km 9 Monday y asentamiento 8 de Diciembre: 70 familias.
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Km 10 Acaray y asentamiento Yrendague: 50 familias.
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Barrio 23 de Octubre: 5 familias.
La Municipalidad anunció que continuará con las tareas de asistencia, atención sanitaria y monitoreo de las zonas afectadas, con el objetivo de garantizar la seguridad y el bienestar de las familias.
Las autoridades reiteran el llamado a la prudencia ante la posibilidad de nuevas precipitaciones y una eventual nueva crecida del Paraná, por lo que recomiendan a los damnificados mantenerse en los albergues y seguir las indicaciones de los organismos de emergencia.






