La reciente anuncio de la construcción del Gran Hospital de Asunción ha desatado un torrente de críticas y desacuerdos hacia el Gobernador César ‘Landy’ Torres y otras autoridades departamentales. La comunidad del Alto Paraná, en particular, se siente marginada y olvidada en el proceso de mejora del sistema de salud regional, a pesar de la necesidad urgente de infraestructura hospitalaria.
El Dr. Iván Sosa, destacado médico de la región, ha expresado un fuerte rechazo ante las promesas incumplidas de las autoridades. En sus declaraciones, enfatizó que el Alto Paraná, con una población aproximada de 800,000 habitantes y una movilidad diaria de 50,000 personas en la frontera, enfrenta una alarmante escasez de 1,300 camas hospitalarias. “El IPS y el Ministerio de Salud apenas disponen de 630 camas. Hay que preguntarle al actual gobernador, César ‘Landy’ Torres, qué pasó con su promesa de campaña sobre la construcción de un nuevo hospital. También debemos reclamarles a las autoridades políticas quienes nos vendieron la esperanza de un mejor sistema de salud en Alto Paraná”, cuestionó Sosa.
Además, el Dr. Sosa criticó fuertemente la asignación de recursos provenientes de la Gobernación. Denunció que se ha priorizado la construcción de un Juzgado en lugar de invertir en infraestructura hospitalaria. “Eso no corresponde, ya que el Poder Judicial tiene su propio presupuesto. Con tantas necesidades urgentes, destinar fondos a la justicia es un despropósito total que no beneficia en nada a la ciudadanía”, enfatizó.
Sosa también destacó la cruda realidad de la falta de medicamentos y la insuficiencia de camas en los hospitales locales, señalando que la gestión actual no ha logrado concretar ninguna obra significativa en Ciudad del Este. “Solo inauguran proyectos iniciados por el anterior gobernador, Roberto González Vaesken, quien fue el único que realmente invirtió en salud”, sentenció.
Este descontento creciente entre la población de Alto Paraná podría repercutir en futuras decisiones políticas, ya que la promesa de un sistema de salud mejorado se convierte en un tema crítico para los votantes y las autoridades locales.






