En un acto de descontento, paseros brasileños llevaron a cabo una movilización ayer en el Puente Internacional de la Amistad, provocando un embotellamiento total en el cruce fronterizo con Paraguay. La medida de protesta responde a los severos controles aduaneros impuestos por las autoridades brasileñas, que han intensificado la fiscalización del ingreso de mercaderías provenientes de Ciudad del Este.
Los manifestantes, quienes se dedican al transporte de bienes desde Paraguay para su reventa en Brasil, denunciaron que este año ha sido particularmente difícil debido a la rigurosidad de los controles establecidos por la Receita Federal de Brasil y la Policía Rodoviaria Federal. Esta situación ha afectado directamente su fuente de ingresos.
Entre las nuevas regulaciones, se destaca la implementación de un registro obligatorio para motociclistas que transportan mercaderías, lo cual ha incrementado la frustración entre los paseros. En respuesta, llevaron a cabo un bloqueo parcial de la pasarela internacional, ocasionando caos vehicular en Ciudad del Este y provocando un desbordamiento del tráfico hasta la BR-277 en Foz de Iguazú.
La normativa brasileña estipula que aquellos interceptados con mercancías sin la documentación adecuada serán inhabilitados por 30 días para seguir ejerciendo su actividad, y en caso de reincidencia, los productos serán confiscados, afectando especialmente a aquellos cuya mercancía no exceda el valor de 500 dólares.
Frente a la resistencia de los manifestantes a liberar el paso, se intervino con la presencia de la Policía Rodoviaria Federal y agentes de la Armada Paraguaya, quienes utilizaron la fuerza para despejar la vía tras 40 minutos de bloqueo. Finalmente, después de las 13:00 horas, la Policía Turística y representantes de la Receita Federal lograron mediar en la situación, permitiendo la normalización del tráfico.






