Mónica da Silva Cordeiro, de 41 años, y su hijo Allan Henrique Cordeiro dos Santos, de 26, fueron asesinados a tiros en la zona fronteriza entre Brasil y Paraguay. Los investigadores encontraron vestigios de gasolina en los cuerpos y sospechan que los autores habrían intentado quemarlos.
El doble homicidio ocurrió la noche del lunes 14 en la denominada Calzada del Cachimbo, en el municipio de Mundo Novo, estado de Mato Grosso do Sul, Brasil, muy cerca de la línea internacional con Paraguay.
Durante los trabajos realizados por agentes policiales y peritos técnicos surgió un nuevo elemento: la presencia de restos de combustible en los cuerpos de las víctimas.
La principal hipótesis inicial apunta a que los autores del crimen habrían intentado incendiar los cadáveres después de ejecutar a madre e hijo, pero finalmente desistieron de hacerlo. Las circunstancias del hecho todavía no fueron esclarecidas y la presencia de gasolina será analizada como parte de la investigación.
Mónica recibió cuatro impactos de arma de fuego, uno de ellos en la parte posterior del cuello. Allan, por su parte, fue alcanzado por tres proyectiles y también presentaba una herida en la nuca.
Los peritos además detectaron marcas de golpes en el cuerpo de Mónica, elemento que será analizado para determinar si fue agredida antes del asesinato.
En el procedimiento participaron agentes de la Policía Civil y Militar de Mundo Novo, mientras que el equipo de peritos forenses trasladado desde Naviraí realizó el levantamiento de los cuerpos y recolectó evidencias en el lugar.
El caso quedó registrado en la Delegación de Policía Civil de Mundo Novo. Las autoridades continúan con las pesquisas para identificar a los responsables, determinar el móvil y reconstruir las circunstancias del doble homicidio.






